Entre lápidas sin nombre
el viento me susurra tu recuerdo
memoria falsa de un tiempo perfecto
que mejora como el vino añejo.
Fotos en blanco y negro con risas risueñas
retumban firmes aún en mi corazón
una falsa realidad de un pasado inventado
donde tú vuelves a (mi) la vida.
En este triste día de difuntos
reivindico y añoro tu presencia,
ese soplo de alegría breve y eterno
que ya no alienta mi alma.
(c) Ike