martes, 4 de enero de 2011

Mil palabras, Mil nombres, Una historia

Maestra en leer arrugas de los rostros
experta en dolores ajenos,
no tenía quien cuidase de sus manos
ni que leyese en los surcos de su cara,
maestra en beber en lágrimas ajenas
experta de boca sin letras
que a fuerza de llorar por una mentira piadosa
confundió sus mil nombres
maestra en escuchar historias
experta en pensarse prescindible,
en un amanecer de reproches y puñales
parecieron dejarla en la cuneta de la vida
al depilarla al calor de una cruel hoguera
sin que notasen que abrigan más lo abrazos
que dolor de los latigazos de las palabras,
maestra sin manzana
experta de mirada clara.

©Ike/Paula

26 comentarios:

mi nombre es alma dijo...

No hay que olvidar que a los maestros también hay que enseñarles.

Neogeminis dijo...

Emotiva descripción de esas personas que saben comprender, que saben desentrañar los dramas ajenos pero no tienen -quizás nunca- la suerte de tener quien los escuche a ellos y los comprenda.
Ojalá no sea el caso de quien ta ha inspirado. Ojalá ella también halle quien la sostenga.

Un abrazo!

Novicia Dalila dijo...

Precioso Iván. Entrañable y lleno de admiración hacia los que saben de la vida por experiencia propia.
Me ha encantado.

Un beso y feliz día

Ángel Iván dijo...

Querida Alma, estoy seguro que de estos maestros que escribo muchos de ellos han aprendido a fuerza de golpes y ese aprendizaje es muy duro y amargo.

Cuando me puse a escribir lo hice con retazos, con sensaciones previas si saber la historia y creo que no falta que me hacía porque lo que he visto han sido las consecuencias y me gustaría como apunas Mónica es que tengo quien la sirva de ayuda.

Muchas gracias Dalila, aprender en los libros no es doloroso, pero aprender a vivir nunca se hace en los libros y hay personas que por experiencia vital, tienen que transitar por ríos más revueltos que el del resto de los mortales.

Un fuerte beso y bonito puente si lo teneis, yo de momento mañana trabajo.

Marisa dijo...

Se me ha antojado ver en tu poema una poética descripción de la poesía, su quehacer y su devenir. Y me ha parecido hermoso, muy hermoso (aunque no haya sido tu intención esa descripción).

Gran dosis de belleza Ángel.
Un beso.

Ángel Iván dijo...

Muchas gracias por el piropazo Marisa, hace mucho tiempo que digo y sostengo que las palabras tienen vida propia y dibujan la historia de quien las lee y eso me encanta.
Un fuerte beso y buen fin de semana.

Sophie van Driel dijo...

Una Eva de las letras haciendo poesia, cosas de las Evas...

Sophie

Ángel Iván dijo...

Hola Sophie, bienvenida a tu casa.
Esta locura rimada que publiqué tiene mucho que ver con la persona que está en el copy, una Eva como tu bien dices.
Lo hermoso de la poesía es que se puede hacer con las manos, con la mirada o con todo aquello que lleve algo de nosotros dentro y no hacen faltan las letras o enormes alardes para expresar lo que se siente.
Un fuerte abrazo y me paso por tu casa a "visitarte".

PaulaVip dijo...

Dicen los maestros que, de los golpes se aprende mucho. Más de la adversidad, que de la fortuna.
Así debe ser supongo, puesto que tantos maestros lo proclaman.
Somos prescindibles al cien por cien.
Una verdad indiscutible. Como también sería cierto que, hay más gente de la que imaginamos, preocupada y ocupada en nosotros como personitas y amigas, como alguien verdaderamente imprescindible en sus vidas.
El egocentrismo y las ganas de mirarse el ombligo hacen, en las más de las ocasiones que, se nos olvide que, los verdaderamente importantes son ellos para nosotros.

Gracias por una descripción poética de un drama humano y por ende, habitual.

Mil besos y mil abrazos querido amigo

Ángel Iván dijo...

Mi querida Paula, somos prescindibles pero terriblemente necesarios, ya sabes, si me hago famoso a pachas en la sociedad general de autores.
Un enorme y cálido abrazo amiga mía.

panterablanca dijo...

Bonito poema. Es tan difícil encontrar gente que escuche de verdad que es hermosos hacerles un homenaje en forma de poema a los que sí lo hacen.
Besos selváticos.

Ángel Iván dijo...

Querida Pantera este mundo raro que es internet nos ofrece la posibilidad de conocer personas de una gran valía y que difícilmente conoceríamos, ya sea por distancia o por el tipo de vida que llevamos.
Sin vivir en la red pero teniendo los ojos abiertos, te relacionas con esas personas y si no eres un mendrugo ni un adoquín, el afecto llega puede gobernar ese vínculo tan humano.
Un enorme besote y feliz semana.

Aniki dijo...

Maestra en beber en lágrimas ajenas... Toda una vida de entrega, y todo ¿para qué? Qué tristeza.
Bella poesía.

Besosssss.

Ángel Iván dijo...

Bienvenida Aniki, estás en tu casa.
Hay muchas mujeres, demasiadas, que llevan una vida de entrega, bebiéndose la lágrimas de los demás y con poco o ningún consuelo, aún cuando en el momeno de esta entrada se hizo con un propósito concreto, creo que esa persona que inspiró la poesia seguramente no pondrá reparos en que esas mujeres se lleven un trocito de este pequeño homenaje.
Un calido besote y me paso a visitarte.

Amanteceres dijo...

Bonita reflexión sobre estas personas con palabras moldeadas con ternura y delicadeza.

Un beso desde mis Amanteceres.

Ángel Iván dijo...

Gracias Amanteceres, al fondo hay sitio, pasa sin miedo a esta que es tu casa.
Ójala que las palabras que esas personas tienen que escuchar esas personas sean tan delicadas y tiernas como las que ellas dedican.
Un saludo.

Medea dijo...

Una escuela, la de la vida a sus espaldas, una entrega en el consuelo, en tener siempre una palabra oportuna y amable...escuchar, algo que todos deberíamos aprender a hacer. Tierno y conmovedor poema. Siempre sabes llegar con tus palabras. Un beso y mas chocolatito caliente.

Ángel Iván dijo...

A quien de verdad llegarán vuestra palabras Medea es a la persona que inspiró estas líneas, acepto ese chocolate caliente, pero en barreño para meterme dentro, Dios que frío tengo.
Besotes y feliz fin de semana.

dando un giro dijo...

Me encántó..

Ángel Iván dijo...

Gracias por tus impresiones "Dando un un giro", bienvenida a tu casa.
Un saludo.

Medea dijo...

Querido amigo eso de meterse dentro del chocolatito se promete muy dulce y más calentito aun jeje. Un beso

Ángel Iván dijo...

Querida Medea, un día que puedan leer los menores de edad contaré algo de mis aventuras con un tarro de chocolate de foundie para microóndas y una amiga muy golosa, ¿o el goloso era yo?.
Un besote abrigado.

Siona dijo...

hay muchas maestras anónimas...nadie le puede robar el regocijo interior y la sensibilidad...saludos!

Ángel Iván dijo...

Bienvenida a tu casa Siona, creo muy interesante el matiz que le das con tu réplica.
No deberían en ningún caso ser anónimas las maestras, dan más de lo que reciben.
Un saludo.

Anónimo dijo...

http://cositasdemaruxelia.blogspot.com/

Para Ángel Iván, ( comentarista)de los cuentos de la niña mala. La buena maestra de la vida, la que comprende, ayuda, sufre por los demás olvidándose de si misma, es el auténtico ejemplo de vida sana a seguir. Este tipo de maestra, no tiene títulos de papel colgados en las paredes, los lleva en el corazón. Sabes lo que son los Trolls?? Te lo diré: son personas que destruyen y eso nunca lo hará una maestra de la calle, hecha a base de golpes de la vida .Te lo aseguro.

Abrazos a todos

Ángel Iván dijo...

Hola Maruxelia,la persona que inspiró estas lineas y que está en el copy (Paula) es de ese modo, una maestra que ha aprendido a fuerza de golpes y que goza de mi simpatía, respeto y amistad.
No entendía tu réplica en el blog de la niña mala ni tengo datos objetivos para entenderla y creo que tampoco sea el caso.
De todos modos siéntete en tu casa, este espacio tan extraño que es un cuadro hecho a brochazos de quien no sabe ver y no entiende de nada tiene espacio para mucha gente.

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