lunes, 7 de marzo de 2016

Resaca de un memo

No se cuando comencé a sentirme solo al despertar
quizás un chubasco otoñal de esos que calan hasta los huesos
fue el que llamó a la puerta de mi inaugurada senectud
anunciando un presente del que quise escapar
y al que nunca miré a los ojos;
me merezco que pienses en mi
aunque sea solo de vez en cuando
porque a todos los efectos en los afectos
existen ricos y pobres
afortunados y estrellados
listos y memos
pero desear unicamente coincide con tener en que son verbos
y no son ni de la misma conjugación,
ya no es tiempo de olvidarte en brazos de otra amante
porque sencillamente ya no me quedan fuerzas.
 
 
© Ike

domingo, 7 de febrero de 2016

De playas, canciones y búsquedas.

Cuando la soledad durmió junto al recuerdo
las palabras describieron las tristezas de los ojos
los pocos y escasos besos, soplos de una luz invernal
alimentaron con saña a la desdicha
dejando una playa yerma de arenas finitas
que solo recibe las olas en las noches de pleamar;
hebras de un cabello dorado
teñido de estribillos de canciones de amor
y el aroma de una piel en mi nariz
fueron los testigos de un búsqueda
mas nunca te encontré.

© Ike

jueves, 17 de diciembre de 2015

Para el paje real.

Un cuerpo caduco refleja el espejo
fardo irrisorio que colecciona solo sus propios cumpleaños,
profundas arrugas tatuan todos sus éxitos y descalabros
aunque su deseo juvenil todavía sueña con un beso.
Añora los abrazos que no calentaban farolas
porque sus afectos ya no se comprenden en esta era digital,
envejece rodeado de recuerdos y loterias improbables
hasta que el despertador suena una mañana más,
y ese cuerpo que caduca cada mañana
se ancla a su cama revuelta y antaño amorosa
pensando en que le pedirá este año
al paje real.
 
 
© Ike
 
 
Pd. Para los mayores que se sienten solos en estos días, para que escriban la carta a los reyes magos y se acuerden de ellos.

sábado, 3 de octubre de 2015

El errante

Desvaríos del errante
que colgamos del techo
para no oír cuando roncan
los danzantes del averno.
Desvaríos del errante
que ignoramos al pasar
dormitando en butacones
para que su lamento no nos despierte.
Desvaríos del errante
maldecido en su cuna
y que medirán de cada salto
la distancia que hacemos al abismo.
Desvaríos del errante
obsoletos e indecentes
olvidados en las calles
de la ciudad inexistente.
Desvaríos del errante
un mudo gritón enfrentado
a un ejército de sombras
que se lo comen mientras duerme.
Desvaríos del errante
viajero sin billete de retorno
al mundo que construye
donde su imagen no es diferente.

© Ike

jueves, 2 de julio de 2015

Derechos no escritos

Quizás me recuerde cuando en la tarde muera el sol
en el frío cruel que queda tras el silencio
o quizás no, la verdad es que eso ahora ya que más da
si vives cien desengaños
no importa uno o ciento más;
el deseo de vivir con intensidad
sin llorar por una realidad paralela de otro nacer y morir
en un mundo de infidelidades y mentiras piadosas
es el premio del que mira en los posos de un café de sobre;
solo aquel que desea que amanezca tiene derechos,
derecho a romperse la crisma,
derecho a levantarse si quiere,
derecho a cariarse los dientes en pasteles amargos
derecho a fin y al cabo de si quiere
vivir torcido.

© Ike


viernes, 5 de junio de 2015

Una despedida como otra cualquiera

Dijo adiós
aunque nadie escuchó
ella nunca estuvo allí,
la suya era una falsa imagen
sobre un pedestal de pago
que le quemó los ojos
después de comerse su corazón
y roerle los calzones,
era uno de esos amores que matan
mientras suplicas un minuto de gloria
y ni eso tocó, solo lo olió
pues "adiós" no es la letra de una canción
es una partitura que se escribe en presente.

© Ike

domingo, 24 de mayo de 2015

Pasado, presente y futuro

Acurrucado entre palabras
tus brazos acunan mis sueños
es el futuro quien ahoga mi presente
cuando miro mi vacío circundante
deseos analógicos de retorcidos sesos
se funden en una desconexión sensitiva
pues el humo de su incienso anuncia
la extinción próxima de ranas y princesas
sus charcas analógicas de húmedo recuerdo
tornarán en un cubil de vampiros sedientos de sonrisas
y los solistas de viejas canciones
recibirán a dos nuevos interpretes
para que el pasado escriba
su historia, la historia
una que al futuro le será indiferente.

© Ike

sábado, 11 de abril de 2015

La igualdad en el purgatorio

En el purgatorio de amar a quien no te ama
no atino a escupir al cielo sin que me caiga encima
quizás el mundo pare seres que deben extinguirse
esos o yo entre miles que creemos que vivimos
abonamos con nuestras cenizas una realidad paralela,
afónica y sorda a las súplicas de los condenados
rica y opulenta pero inaccesible a las peticiones,
un purgatorio que torna dulce los recuerdos
y placenteras las heridas mojadas con sal y limón,
un lugar donde comen señores y siervos en distintos salones
pero que se mezclan en los pasillos para engañas a los dioses.
Nos hicieron a unos más iguales que a otros
pero solo para respirar y lamentar lo que nunca fue
porque las lágrimas nos igualan solo en el dolor.

© Ike

sábado, 21 de marzo de 2015

Mi nueva primavera

Quieren mis labios arar tu campo
sembrar de gozos y susurros
todos tus rincones olvidados
germinar tu mirada
mientras nuestras bocas hablan
la lengua de los poetas,
quieren mis manos surcar tus sombras
convertirlas en luz
para que no sirvan de escondite a temores,
quiere mi piel empaparse de tu calor
arder en hogueras compartidas
donde los fuegos se confundan
sin saber donde empiezo yo
donde finalizas tu.

© Ike

lunes, 16 de marzo de 2015

La condena de los que aman sin frenos

Con un billete de metro sin escalas al infierno
las ánimas de almas rectas desfilan sonrientes,
esos que amaron y quisieron sin freno
ajenas a preceptos previos existentes,
los demonios de dos cabezas y apetitos eternos
no supieron donde ubicar a estos alegres silentes
y consultaron al señor del averno
al que sacaron chispas y azufre de su frente
cansado de los que condenan sin descernimiento:
los vestidos de santidad y olor pestilente
obispos, beatas y meapilas cubiertos de cieno
y en un acto de maldad diferente
los devolvió al edén de los amantes.
 
© Ike
 


Archivo del blog