viernes, 5 de junio de 2015

Una despedida como otra cualquiera

Dijo adiós
aunque nadie escuchó
ella nunca estuvo allí,
la suya era una falsa imagen
sobre un pedestal de pago
que le quemó los ojos
después de comerse su corazón
y roerle los calzones,
era uno de esos amores que matan
mientras suplicas un minuto de gloria
y ni eso tocó, solo lo olió
pues "adiós" no es la letra de una canción
es una partitura que se escribe en presente.

© Ike

2 comentarios:

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Desgarradores versos para sellar la despedida.
Un abrazo

Ángel Iván dijo...

Querida Mónica todas las despedidas son desgarradoras, las queridas y las no deseas pero un día alguien dice adiós y se acaba todo.
Un besote y feliz semana.

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