lunes, 18 de agosto de 2014

Una fosa en Fuente Grande

Sangre roja de poeta
riega un olivo granadino
mezclada con la arcilla
mojará nuestros pasos,
ciegos y sordos por las balas
postrados ante un crucifijo
anhelando la vida eterna
vagaremos por el infierno
siempre que despreciemos
a los llamados diferentes.
© Ike


martes, 12 de agosto de 2014

Mensaje en una gota de agua

Escribir en el agua
para que toque cada rincón de ti
una caricia en tu piel sin mácula
un cartero con un secreto adherido a sus olas
y quizás solo visible a tus ojos,
diluido en ese éter transparente
cada bocanada debería secarme
y sin embargo, me transforma en fuente.
Cuando conoci la soledad
sus besos me quemaron dejándome árido
pero al tocarte, anegaron tierras yermas.
No escribo en las paredes
pues algo efímero y volatil
fluye sutil, entre los resquicios;
ahora tu piel descansa seca de susurros
pronto dicen que volverá a "llover"
llevándo un poco de mi
entre unos acordes de una fino chaparrón
cómplice de una escritura
indeleble, invisible
impropia de cuentos infantiles
temerosa de tropezar.
© Ike
 

lunes, 21 de julio de 2014

Apagando 47 velas

Soplo cuarenta y siete pequeñas antorchas
cera caliente rodeada de un dulce placer
los ojos cerrados y un susurro del alma,
trémulamente se extinguen
temblando, humeantes
llevando a las hadas de las ranas sin pelo
los sueños, los deseos de un próximo futuro
para que en el país de los plebeyos
la fortuna me bese haciéndome un príncipe;
el humo sube hasta el techo
cuando me reconozco entre los estribillos de las canciones
una eterna mirada que nunca se cansa
o mi sien despoblada y de espíritu inquieto
que sonríe con cada nuevo y valioso amigo
que me hacen el batracio más feliz de la charca
después de un atracón de moscas y un baño.
Hoy soplo las velas y doy las gracias
a ti por ser mi amiga, a ti por se mi amigo
y a la vida por sonreírme
aunque sea tres horas una vez al mes.

© Ike

lunes, 19 de mayo de 2014

Que tenga un buen día

Es este el último romance
el de un hombre sin zapatos
que come palomitas
en la cola del paro,
el viento saluda
mientras paga la entrada
a un mundo sin barreras
y sin dinero en la cartera,
se quita el sombrero
y sonriendo al escaparate
saluda al barrendero que le dijo:
"Que tenga un buen día".
 
© Ike


domingo, 18 de mayo de 2014

Todo llega, es primavera

Autógrafo de grasa
en la servilleta de un bar
el carmín la tinta
y el bolsillo la caja de caudales,
por notario un camarero
y un ruidoso y viejo bar
el cómplice escenario,
ya es primavera en las calles de Madrid.

© Ike 

A mi atleti

Nací del Atlético de Madrid
enamorado de sus rayas y colores
sufridor de una tribu sin vergüenza
donde pesan más el sudor que los talones,
el electro explota
cada vez que calzan las botas
y el coraje cotiza en bolsa
cuando compramos todas las acciones
hoy, ayer y siempre
soy seguidor del atleti.

© Ike

martes, 6 de mayo de 2014

De cafés, azúcares y otras disoluciones

Se disolvió,
manchado por el café
que subió por sus venas
le perdió en un pozo negro
dejando de ser un ente blanco
para engordar un brebaje oscuro
que le robó no solo su identidad.
 
 
© Ike
 
 
Pd. no os quedéis con lo anecdótico del "azucarillo", pretendía -no se si conseguido- ser algo más profundo.

domingo, 27 de abril de 2014

El mañana de un tipo sin mañana

Vive de los recuerdos que nunca tuvo
anhelando los besos no recibidos,
puso su alma en venta
esperando sentir mariposas en su interior
mas no apareció quien la comprara,
con los vientos del oeste esparció sus cenizas
y preguntó a la vidente de los mil rostros
¿qué me deparará el tiempo?
unos naipes oscuros y viejos
se mostraron ante unos ojos secos
miedos y temores le trajeron de nuevo el presente
"no me lo cuentes anciana
prefiero no saber que mi mañana
será tan gris como mi ayer"
al menos me queda la esperanza vana
de que mañana será el día.

© Ike

viernes, 28 de marzo de 2014

Una vez y otra vez

Oculta en la sombra de una piel cada vez más yerma
una depresión postcoito
se alimenta de los temores y las canas,
todo lo que parecía firme en la confianza
se derrumba ante el primer embite,
una banda sonora sin botón de apagado
para la misma foto pero de otro cuento
porque el mañana es igual que el ayer
en la emisora que nunca cierra por vacaciones.
Sus húmedas olas me bañaron
y ahora ese tiempo pasado
lo veo perfecto y sin defecto,
la bondad pretérita atormenta
con la indulgencia que tiene la ceguera,
podría arrancarme las caricias
aunque ahora sean parte de mi piel
o frotarme los ojos con arena
porque un día la vi sonreír
y sin embargo sería igualmente infeliz,
ayer se escurrió entre mis dedos
cálida y suave como la miel
dulzor que en hiel no deseo convertir
cuando veo su espalda marchar escaleras abajo,
paso a paso sin girarse, sin volverse, sin dudar
y mezclado entre los miles de un andén
me convierto en uno del montón
con la ingenuidad como faro
recordando lo que no fue;
este tiempo efímero y fugaz
tan falso como el que sueño
tan irreal como el que deseo
no está en la lotería de mi mañana
por más décimos que compre,
la veo alejarse con mi sombra
porque no soy como los demás
porque los demás no son como yo,
si tenéis que buscarme
hacerlo entre los posos de las hojas de te,
en los gorriones que vuelan a su lado
o en los hojas secas de las flores de un cuarto de baño;
nunca en los pliegues de sus sábanas
o entre el aire que respira
no soy tan real ni tan tangible
aunque alguien crea que me vea.

© Ike

Nota: ¿De qué va esto? pretendía ser un ejercicio de reivindicación de lo invisible, de resaltar las miradas de los que miran a lo lejos, de decir a los cobardes que les entiendo porque a veces un poquito de algo es mejor que un muchito de nada; por cierto, no guarda cronología con anteriores publicaciones, esta lleva sus tres buenas semanas en el "congelador".

jueves, 20 de marzo de 2014

Próximo destino: La felicidad

Escribía un epitafio con cada nueva arruga
en cada desengaño el yo huraño
cruel y despiadado
horadaba su alma desnuda,
supo poner fin a las esperanzas
deseando sin saber su nombre
amando anonimamente sin conocimiento
sin obtener nada a cambio
y por fin, conoció a la felicidad.
 
© Ike

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