sábado, 4 de febrero de 2012

Desencuentro en las escaleras mecánicas

Conocí a alguien que esterilizaba las palabras
cerrando sus oídos a las bocas mal preñadas
de un millón de vocablos
sobrevivía con doscientos y un sombrero,
había también quien vivía en Babia
cegando sus ojos a los desperfectos de diseño
compartiendo su vida con un centenar de vecinos
de los que solamente con sus perros hablaba,
hoy, en el día antes de mañana
uno sube y el otro baja
y por la megafonía suena:
"busco un amigo que hable y sin ceguera mental, 
razón en la taquilla de salida"
por toda respuesta tuvo:
"su billete, gracias".


©Ike

13 comentarios:

(...) dijo...

jajaja...tanto ruido, tan poca concordancia, pudiera agotar a cualquiera.
¿Todo bien?
Un besote

Ángel Iván dijo...

Todo bien querida Josune, estuve un poco agitado a final de año pero ya está todo superado.
Estoy leyendo el tercer libro de Murakami ahora y me acordé de esos japoneses que no salen de casa y de las máquinas expendedoras que hay por la calle -las de todo lo que puedas imaginar- y escribiendo terminó ese desencuentro, ¿cuántos veremos parecidos cerca de nosotros? no creo que sean tan surrealistas pero seguro que los habrá más "curiosos".
Muchos besotes bien abrigados.

Marisa dijo...

La ceguera mental es un virus muy extendido, querido Ángel, pero tu poema es una buena vacuna para inmunizarse contra ello.
Me ha gustado mucho.

Un besito y buen domingo.

Medea dijo...

Leí dos veces tu poema intentando comprender, sentí que hablabas de gente encerrada en si misma con un problema en la comunicación con los demás y al leer tu comentario lo entendí todo mejor, es algo así como un poema futurista en el cual es como si el mundo que conocemos, el de saludos, adioses abrazos y besos fuera sustituido por las maquinas, por la frialdad del acero.
Un beso grandote Angel Iván

Ángel Iván dijo...

Gracias Marisa, a fuerza de aislarnos más solitarios nos volvemos aunque nos rodee una multitud de personas en hora punta.

Son las dos cosas Medea, esas personas que se quedan en caso solos comunicándose por el ordenador son cada día más frecuentes -pero los hay que se aíslan y no paran en casa-, es más, creo que ese fenómeno tiene nombre pero ahora no lo recuerdo. Y los que se cruzan en las paradas o en el trabajo sin dirigirse una palabra y ya no hablo de vecinos porque a este paso el que sólo se va a comunicar con sus perros soy yo, menuda panda de maleducados.

Besotes con forro polar y chocolate caliente.

Neogeminis dijo...

jejejeje...muy irónico lo tuyo! =)

me alegra verte de vuelta por estos rumbos, aunque yo haya demorado bastante en leer tu post -veo que es de hace dos semanas!-

Un abrazo, buen finde!

Ángel Iván dijo...

Querida Mónica pues aunque es de hace dos semanas es casi de Navidades, cuando estaba subiendo las escaleras mecánicas camino de cierto centro comercial se me vino a la cabeza y desde entonces ha estado en mi cajón de "maceración".
Ah que no se me olvide, en dos semanitas me perderé por la ciudad eterna y con el objetivo casi único de ver una exposición en el palacio Borghese de las obras que se llevó Napoleón a Francia y que en Italia supuso el nacimiento de la conciencia de expolio artístico, lástima que no dejan hacer fotos pero seguro que te encantarían.
Un besote enorme.

Novicia Dalila dijo...

Hola Iván,
Me ha gustado un montón tu poesía. Es cierto que a veces en medio de una muchedumbre uno puede sentirse completamente solo. Y también es verdad que alguna gente evita a toda costa no relacionarse con nadie... Ellos se lo pierden, no???
Pásalo rebien en ese viaje que estás a punto de hacer y traéte muchos recuerdos y muchas fotos.

Un beso fuerte

Ángel Iván dijo...

Querida Novi aprovecho para apuntar una cosa que comentas y que he visto esta tarde, hoy he tomado un autobús pues todo el mundo se sienta en el asiento de al lado del pasillo para que nadie se siente a su lado, no se si es mala educación, mala leche o egoísmo puro y duro.
De broma yo digo que Roma es mi pueblo, he perdido la cuenta de las veces que he ido, esta año me esperan dos restaurantes nuevos y una exposición de escultura en la villa Borghese de las obras que compró y expolió en enano francés.
Besotes y feliz finde.

Nuda Veritas dijo...

Yo me pregunto ¿en qué punto nos volvimos sordos y ciegos?

Invita a la reflexión.

Un besazo

Ángel Iván dijo...

Querida Nuda seguro que hay mil respuestas a esa cuestión y todas válidas y lo peor es que somos conscientes de nuestro propio aislamiento y nos da lo mismo, pusieron el otro día un reportaje de la sociedad japonesa y ponía los pelos de punta.
Un besote con los sentidos bien abiertos.

mi nombre es alma dijo...

Esterilizar las palabras solo lleva a la falta de entendimiento.

Ángel Iván dijo...

Y no crees querida Alma que pasamos de un extremo al otro con demasiada facilidad???
O bien somos escrupulosamente fríos y no decimos nada por miedo a lo que venga después o todo lo contrario, rozamos la grosería más absoluta, resultando ofensivos incluso con un buenos días.
Que difícil es elegir y escoger las palabras adecuadas y luego combinarlas bien para que la persona que las reciba nos mira con el mismo afecto con el que las hemos juntado.
Besotes.

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