lunes, 7 de marzo de 2016

Resaca de un memo

No se cuando comencé a sentirme solo al despertar
quizás un chubasco otoñal de esos que calan hasta los huesos
fue el que llamó a la puerta de mi inaugurada senectud
anunciando un presente del que quise escapar
y al que nunca miré a los ojos;
me merezco que pienses en mi
aunque sea solo de vez en cuando
porque a todos los efectos en los afectos
existen ricos y pobres
afortunados y estrellados
listos y memos
pero desear unicamente coincide con tener en que son verbos
y no son ni de la misma conjugación,
ya no es tiempo de olvidarte en brazos de otra amante
porque sencillamente ya no me quedan fuerzas.
 
 
© Ike

2 comentarios:

La susodicha dijo...

Sacudete tanta borrasca, al fin y en el postre, reside mas ilusión que dulce.

Un abrazo, por si alcanzara esto a menguar algo.

Ángel Iván dijo...

Los abrazos siempre sirven; estoy hecho un carrusel de contradicciones, de arriba a abajo en cuestión de segundos, lo malo es que el amargor me consume más que el dulzor, se que soy un cretino y que no tengo ningún derecho a quejarme, que lo que pienso o deseo que sea luego nunca es y porque encima soy un tipo afortunado, creo que me quejo de vicio -yo creo que es consecuencia de algunos libros que he leído últimamente, esperemos que en la feria la "suerte" me sonría-; quizás es que estoy empezando a ver la ventana de los 50 y eso que me quedan catorce meses todavía.
Un beso muy fuerte y grazzie.
Pd. no te he dejado nada escrito en todas tus entradas porque pensaba que "pisaba lo mojado".

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