domingo, 13 de diciembre de 2009

Noche de insomnio


Fueron pesadillas todos los sueños que tuve
devoradoras de vida, asesinas de esperanzas;
un deseo, despertar sin recordar
un anhelo, amanecer sin saber quien soy
una súplica, no arrastrar mi pasado en el nuevo día
en un futuro sin deudas
ignorante de todo pasado
dibujamos un futuro sin hipotecas
sabedores de una virginal felicidad.
©Ike

domingo, 6 de diciembre de 2009

Pateras y turrón


Me retas en una balsa de madera
confiado en el azul de mi seno
buscando un futuro mejor,
pero quemaré tu negra piel
blanquearé tus desnudos huesos
en playas atestadas de dinero
donde pagarás con tu existencia
la soberbia de los demás,
no clameis contra mi crueldad
buscaros el alma en vuestros bolsillos
antes de mirarme con temor
y perderos entre escaparates llenos de luz.
©Ike

viernes, 18 de septiembre de 2009

La luna es rubia en Valencia

Imaginé tus ojos sin verte
tus manos sin tocarte
y guiado por un suicida instinto
nos citamos con la suerte,
sin promesas ni contratos
salvo los de una lejana voz
me enfrenté a mis nervios,
y llenando la alcoba de palabras
mimaste mis ásperas manos
con la dulzura de los verbos olvidados
y esculpiéndome una sonrisa con besos
sentí tus manos en mi espalda
y tus labios en mi mirada.
©Ike

La farola, el banco y el mendigo


Arropado por su blanca luz
cubrió su cuerpo en su eterna resaca
mientras descansaba sus costillas
en los maderos de su otra fiel amante,
todas las noches un mismo ritual
el apuraba su cartón de vino de oferta
y ellas, amándolo en sus sueños,
una iluminando sus frías noches
otra recogiendo sus cansados huesos
pero sordo a sus calladas atenciones
sólo miraba en sus bolsillos
por si mañana se podría embriagar
y sobrevivir a la vida un día más.

©Ike

sábado, 5 de septiembre de 2009

Terapia para solitarios


Lentamente los silencios
van mojando mi piel
cerrando sus poros
acallando mis lamentos,
dedos cómplices
extienden los silencios
sin dejar un espacio a la protesta,
sin reproches a la vista
me volví sordo, ciego y mudo;
lágrimas que nacen en mi ojo
van quemando mi mejilla a su paso
y posándose en mi boca
percibo su medicinal sabor,
un salobre que borra
un ácido que cauteriza
un bálsamo que sana
creo al menos ver sombras
y oir mis susurros preguntándome
¿estoy sólo?
un pequeño gorrión me mira
posado en el celindo y trina,
en verdad nunca he estado solo.

© Ike

martes, 18 de agosto de 2009

Resaca gaditana


Busco la manera de matar los recuerdos
de borrar los inútiles intentos
tratando de merecer tu afecto,
me refugié en extraños lugares
al amparo de vientos cambiantes
sin otro consuelo
que una música caprichosa
evocándome tu imagen a cada instante,
una agria decepción habitó en mi
consumiendo mi sonrisa
y sujeta en mi memoria
me hirió sin piedad,
recurrí al plácido sueño
liberador de las almas castigadas
pero nunca aplacó mi angustia
sólo el correr del reloj
con su lento caminar
me augura un mañana mejor.

© Ike

viernes, 7 de agosto de 2009

Reflexiones gaditanas IV


Todo terminó al comienzo
pues el inicio ya encerró un final,
se mata la inocencia con el conocimiento
y añoramos el tiempo
que fuimos felices de no conocernos,
dichosos en la ausencia
afortunados en la ignorancia
pero el cruel hado
nos cruzó en el mismo camino
poniendo nuestras vidas
en vasos con igual bebida
y ahora reniego de ese día
que bebimos el mismo néctar
con desigual efecto.
© Ike

Reflexiones gaditanas III

Vuelvo a sentir frío
me cala los huesos
se apodera de mi alma
bebéndose mi esperanza,
siento frío de nuevo
y no por conocerlo antes
consigo que duela menos,
siento frío y con él
el miedo viene de su mano.

© Ike

Reflexiones gaditanas II

Ola a ola
la mar barre mis pisadas
se lleva mi efímero paso
sin dejar huella de mi,
pisé más fuerte
dejando una marca más profunda
pero la mar volvió a llevársela
sólo quedará el recuerdo en mi memoria.
© Ike

Reflexiones gaditanas I


Como enemigo de mi propia sombra
amigo de desdichas
y amante de la mala suerte
llevé mi alma al país de la realidad
para que fuese arrastrada por tu indiferencia
y halagada por dulces lisonjas
abrí mi pecho a tus fauces,
cada vez tengo menos fuerzas
y absurdamente mantengo la fe
de que alguna vez me llegaste a querer.
© Ike

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